La prostitución

Este tema me vino a la cabeza tras leer algunos comentarios en un foro. Me gustaría reflexionar sobre unos puntos. Me interesa abordar el tema de la prostitución de un modo muy general. No me refiero a la prostitución sexual solamente, sino a todo aquello que pueda llamarse prostitución. Allá voy:

 

¿Es buena la prostitución, o es mala? Yo no creo en las generalizaciones bueno/malo, sino que dependiendo del caso podría parecer mejor o peor. Por ejemplo, no veo inconveniente alguno en que una prostituta (o prostituto, una persona cualkiera) decida ofrecer cierto grado (pactado) de acceso a su cuerpo a cambio de lo que le convenga (a cambio de dinero, o placer, o seguridad, o aprecio, o lo que busque y le parezca oportuno). Si una mujer (o un hombre) decide libremente ofrecer acceso a su cuerpo a cambio de otra cosa ke le interese (generalmente dinero), no veo problema alguno por mucho ke los moralistas conservadores se tiren de los pelos. Si, en cambio, una persona se prostituye debido a su estado de pobreza para salir adelante, ahí solemos ver que al estar bajo presión esa persona no es tan libre de elegir, pero incluso ahí podemos reflexionar poniendo unos ejemplos de diferentes tipos de prostitución. A eso voy ahora.

 

Porque en el fondo, ¿qué es prostituirse? La RAE dice que la “prostitución” es: “Actividad a la que se dedica quien mantiene relaciones sexuales con otras personas a cambio de dinero”. Ese es el concepto típico de prostitución (sexo a cambio de dinero), pero yo quiero ir más lejos, profundizar en las raíces del tema. Porque digamos que hay diferentes tipos de prostitución aparte de la prostitución sexual (que es la única reconocida como tal). Digámoslo así: la prostitución es hacer algo que te desagrada a cambio de algún interés, a cambio de algo agradable. Por ejemplo, la ya mencionada y tenida en cuenta por todos: ofrecer sexo a cambio de dinero (no veo nada malo en ello, como dije: si una persona libremente decide intercambiarse así, está en su derecho). En el fondo todos tenemos intereses, ¿no? Todos queremos algo a veces, y ofrecemos otras cosas a cambio de ese algo. Quien trabaja en una fábrica, lo hace también (usualmente) por dinero, y no veo nada de malo. Pero si una persona prefiere escarceos sexuales en vez del ambiente de la fábrica, entonces a veces es criticada. Pero en ambos casos se trata de obtener dinero, ¿no?

 

Como comentaban algunos amigos míos, se puede dar la prostitución dentro del matrimonio. Esto sucede cuando una de las partes está con la otra no por puro placer o amor, sino a cambio de otros intereses o compensaciones (seguridad económica, posición social, evitar el miedo a la soledad, etc). Cuando uno hace algo no por sí mismo sino por las ventajas que eso le reporte, a eso lo llamo prostitución (y repito, no veo nada malo en ello, todos buscamos algo y ofrecemos cosas a cambio).

 

Más ejemplos: peinarse…¿ se hace por gusto de la actividad en sí misma? ¿O nos peinamos principalmente para obtener algo a cambio? Si lo hacemos para sentirnos queridos, para que no nos miren mal, para que la gente nos valore y nos trate bien, entonces es un tipo de prostitución (hacer algo no como un fin en sí mismo, sino a cambio de alguna otra ventaja). Algunos dirán que se peinan para sí mismos, “por sentirme bien”, pero a menudo no se dan cuenta de que ese “sentirse bien” es que han interiorizado las pautas que la sociedad demanda en ti: en el fondo lo hacemos para que los demás nos hagan sentirnos bien, ¡lo cual es prostituirnos! (y repito, que nada malo hay en la prostitución por sí misma cuando la elegimos libremente).

 

Volviendo al tema del trabajo, aquel que va a su trabajo por dinero, o por prestigio social, y no por un puro placer en sí mismo, se está prostituyendo (poco me importa a mí que ofrezca su mente o su fuerza de trabajo en vez de sexo), pero si lo elige libremente, es una opción como cualquier otra.

 

Ciertamente tenemos ahora un tema peliagudo, casi gracioso: el que trabaja para “salir adelante”, porque de lo contrario estaría en la pobreza… trabaja por dinero y… lo hace hasta cierto grado presionado por las circunstancias (pobreza). Así que se prostituye para prosperar lo que pueda. Si se prostituye en una fábrica todos le aplauden (“es una persona tan decente y trabajadora…”), pero si se prostituye sexualmente, ya surgen las críticas (¿no es tan decente ni trabajador/a? jejeje). Quizás lo que fastidia es que trabaje gozando en vez de tragarse el humo de la fábrica u otros trabajos más duros (el sufrimiento tiene buena prensa). Quizás por ese mismo motivo los futbolistas que ganan mucho dinero son también usualmente criticados por muchas personas: ¡les fastidia que prosperen gozando, en vez de prostituirse sufriendo como ellos jejeje!

 

Particularmente, el único tipo de prostitución de la que yo me cuido es de aquella que te lleva obligado a una casi-esclavitud. Por ejemplo las prostitutas que se ofrecen sexualmente desde la desesperación y la falta de otras perspectivas. Por ejemplo el trabajador que se machaca a horas extras en la fábrica desde la obligación (casi-esclavitud) de tener que aceptar eso para no incurrir en la pobreza para él y su familia. El resto de prostituciones son sanas. Hacer algo a cambio de dinero o de otra ventaja, no tiene nada de malo si no te supone un desgaste excesivo, si lo eliges libremente. Ir a trabajar a cambio de dinero no tiene, pues, nada de malo (jejejeje). Ofrecerte o aceptar sexo a cambio de dinero, no tiene nada de malo (ambos ejemplos si lo eliges porque quieres). Ofrecer sexo a cambio de otras ventajas (casarte por miedo a la soledad por ejemplo, y no por estar locamente enamorado/a de tu pareja) no tiene nada de malo realmente. Todos lo hacemos alguna vez. Todos hemos dicho alguna vez “Buenos días” a un vecino o persona que nos cae mal: eso es prostituirnos (lo hacemos no por el placer en sí mismo de saludar a esa persona, sino a cambio de algo… de evitar roces desagradables jeje). A veces los modos de prostitución son tan sutiles que apenas nos damos cuenta. Alguien nos ofrece regalos (del tipo que sean, incluso vale como regalo las palabras amables), y aunque esa persona no nos caiga bien ni mal, eso puede inducirnos a comportarnos con ella de cierta manera… por ejemplo prestarle más atención cuando habla de la que le prestaríamos espontáneamente… ¡pues eso es también prostituirnos! (y repito por enésima vez, no veo nada malo en ello).

 

Es divertido profundizar en los conceptos. Mucha gente repudia sin reflexionar a las prostitutas, y sin embargo no han reflexionado en profundidad qué es realmente prostituirse: ¡casi todos lo hacemos jajaja! Quizás esta carga añadida que soporta la prostitución sexual se debe al hecho de que se trate de una práctica que a veces (no siempre, pero a veces sí) reporta placer en vez de sufrimiento. Igual que a algunos les fastidia que algunos futbolistas (no todos) ganen mucho dinero (y prestigio) a cambio de estar jugando (lo mismo vale para deportistas de élite en general y otro tipo de actividades: jugadores de póker, oportunistas, etc).

 

Resumiendo; a prostituirse lo llamo hacer algo no como un fin en sí mismo, no por el puro placer de hacerlo espontáneamente, sino a cambio de alguna otra ventaja. Ofrecer lo que sea (no solo sexo) a cambio de lo que sea (no solo dinero), sin que ocurra de forma espontánea como un fin en sí mismo, es prostituirse.

 

Bueno, ésta es la reflexión que tenía “in mente”. Me vino a la cabeza tras leer un breve párrafo en un foro, recordando así algunas conversaciones que había tenido con algún que otro amigo. Y finalmente hoy me he animado a ponerlo como reflexión en el blog. Es una nueva posibilidad a debatir, esta manera menos convencional de considerar lo que es o deja de ser prostitución. ¿Estáis en acuerdo o en desacuerdo con algo de lo que he mencionado?

 

Saludos!

Viernes, 10 de Agosto de 2007 15:02


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